El engaste del bisel, en el que el metal rodea el diamante en lugar de sujetarlo en puntas, está teniendo un momento decisivo.
Este estilo, que ya está ganando adeptos en los últimos meses, se ha posicionado firmemente como un básico moderno, y es probable que la demanda de biseles aumente tras el compromiso de Styles con Zoë Kravitz.
Su discreto anillo engastado en bisel aportó un nuevo nivel de visibilidad al diseño: limpio, atrevido, fácil de llevar y difícil de no llevar adorar.
Ahora, con el compromiso de Harry Styles en los titulares, ese impulso solo se acelerará.