El Código de prácticas del RJC no es estático. Desde la certificación inicial, los estándares han evolucionado de manera significativa, con importantes requisitos nuevos en torno a la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y los compromisos de diversidad e inclusión, y han reforzado la diligencia debida en la cadena de suministro en las zonas afectadas por conflictos. Se ha ampliado el escrutinio de los mecanismos de reclamación para los trabajadores y se ha hecho una verificación más rigurosa de las reclamaciones para evitar el lavado de cara al verde.